Esta es la instalación eléctrica que vamos a emplear en la Moto2. Está hecha a medida, tanto a nivel dimensional como a nivel de los requisitos técnicos que necesitamos. El “mazo” de cables integra tanto la instalación necesaria para el funcionamiento de la moto, como la instalación de la telemetría.

A diferencia de la categoría de Moto2 del mundial, en el CEV la electrónica es libre. Ya comenté en un post anterior que en esta moto vamos a trabajar mucho con la electrónica, no tanto porque sea algo realmente fundamental en Moto2, sino con la idea de ir probando cosas y adquiriendo experiencia para futuros proyectos en los que la electrónica sea más importante.
En la siguiente imagen podéis ver la ECU de la moto. Es el modelo EURO-4 de EFI, una empresa italiana que tiene clientes de la talla de Magneti Marelli, Lamborghini o Lotus, y que ha trabajado en proyectos en el campeonato del mundo con gente como Roberts o Aprilia.
Hemos llegado a un acuerdo con ellos para ser sus distribuidores en España y lo que es más importante, ellos están involucrados en nuestro proyecto a nivel técnico.

Y por último con respecto a la electrónica nos queda el módulo de cálculo CORE CR-1 desarrollado por Jose. Es una de las partes de la moto que se pueden considerar I+D.
Jose os explicará bastante mejor que yo en qué consiste este módulo:
“La apuesta tecnológica del proyecto Bottpower va mas allá de los elementos mecánicos, por ello hemos empezado a trabajar en un concepto de electrónica desde hace unos años, en el cual se pueden desarrollar estrategias que permiten controlar procesos que hasta ahora eran mecánicos.
¿Qué son las estrategias? Son todos aquellos sistemas de los que tanto se ha hablado en la prensa especializada del motor en los últimos años: drive by wire, control de tracción, freno motor, etc.
Desarrollar cualquiera de esos sistemas implica tener un acceso total a la gestión electrónica. Hacer esto con cualquier marca de las existentes en el mercado supondría un considerable desembolso económico. Por ello decidimos desarrollar una electrónica propia que no se utiliza para gestionar la “relojería del motor” -es decir la inyección y el encendido- sino para desarrollar una serie de estrategias que facilitan la conducción y que suponen un nivel tecnológico equiparable al de MotoGP en cuanto a capacidades.

Para ello hemos construido un módulo de cálculo (al que hemos bautizado como CORE CR-1) que a su vez es data logger.
A nivel de hardware hemos desarrollado una serie de funcionalidades en nuestro PCB (micro SMD) que considerábamos imprescindibles para desarrollar cualquier estrategia. Hemos incorporado líneas “bus” de Can para poder comunicar con cualquier sistema, como por ejemplo la gestión de motor, controles para motores eléctricos, entradas analógicas, entradas digitales.

A nivel de software, hemos desarrollado una herramienta que permite escribir ejecuciones de programa en un lenguaje de alto nivel, que se ejecutan a una velocidad variable que va de los 50 Hz a los 500 Hz en función de las necesidades.
También tenemos la posibilidad de usar canales que son el resultado de cálculos matemáticos, como canales de salida para controlar otra electrónica de más bajo nivel, y a la que no se tiene un acceso tan profundo. Para ello hemos confiado en un procesador de bajo consumo de la serie ARM, con muy buenos resultados.

Nos encontramos ahora en una fase de desarrollo tecnológico que nos permitirá en un futuro hacer motos mucho más eficientes dinámicamente.
La combinación que vamos a usar en el CEV se compone de un sistema de gestión de motor de EFI, marca con la que mantenemos unos lazos de colaboración muy estrechos, y de nuestro módulo de cálculo CORE CR-1, con el cual controlamos una serie de estrategias que iremos desarrollando a lo largo de la temporada. El CORE CR-1 será también nuestro sistema de adquisición de datos (lo que habitualmente conocemos como telemetría).”
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